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Política de Cohesión y Agricultura

 

CONSEJO INFORMAL SOBRE EL FUTURO DE LA POLITICA REGIONAL Y DE COHESIÓN
Halkidiki (Grecia), 16 de mayo de 2003

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Este Consejo informal de Ministros, celebrado en Grecia, tuvo como objetivo perfilar la voluntad de los Estados miembros con respecto a lo que será la futura Política Estructural y de Cohesión en la Unión ampliada. A la espera de la propuesta de la Comisión Europea sobre la reforma de los Fondos Estructurales, los Estados miembros trazaron una serie de líneas principales en las que señalan sus principales preferencias y puntos en común, de cara a la importante reforma que deberán experimentar tanto e sistema de reparto de los Fondos Estructurales, como la estructuración de los Objetivos y las perspectivas financieras a partir de 2006.

Las conclusiones de la Presidencia, en general, son acordes con la posición española de cara a la reforma de la Política Estructural. En todo caso, el Consejo está la espera de la propuesta de reforma de la Comisión, que está prevista para finales de año. A esta propuesta, de la que es responsable la Dirección General de Política Regional, le sucederá, en principio de forma independiente, la propuesta de reforma financiera que presentará la DG Presupuesto. Con respecto a la futura reforma financiera ante la ampliación de la UE y tras el 2006, se conocen muy pocos datos todavía.

CONCLUSIONES DE LA PRESIDENCIA GRIEGA

Tras recordar el Segundo Informe de Cohesión elaborado por la Comisión Europea[1] como el documento base para la discusión sobre el futuro de la Política Regional, las conclusiones hacen referencia a la inminente ampliación hacia 10 nuevos países y la necesidad de ajustar objetivos y prioridades de la forma más eficiente. Se destaca, por otro lado, la necesidad de coordinar la Política Estructural y de Cohesión con los objetivos de Lisboa y esa nueva economía basada en el conocimiento.

A continuación se señalan los puntos más destacables, de cara al futuro, en la discusión:

Efecto Estadístico: Todos los Estados miembros están de acuerdo en que debe encontrarse una solución para las regiones actualmente Objetivo 1 que, debido al llamado “efecto estadístico” consecuencia de la entrada de países con muy pocos recursos, superarán el umbral del 75% de la renta media comunitaria. Los Estados miembros tienen visiones diferentes sobre el grado de apoyo a estas regiones (desde España que quiere que se mantengan las ayudas hasta países como Reino Unido, que querrían la renacionalización de la política estructural, pasando por países que comprenden la necesidad de medidas especiales). En general se acepta por los Estados miembros y por la Comisión que se precisará una solución para las regiones afectadas, que por el momento son 18, con una población de 21 millones de personas. Esta solución no debería ser una phasing out, ya que todavía no se ha alcanzado ese nivel de convergencia real y de estructuras económicas suficientes como para establecer una fase transitoria. Parece que, a este respecto, el Comisario Barnier apostaría por un Objetivo 1 bis para las regiones que sufran el efecto estadístico.

Salida natural: Para las regiones que salen del Objetivo 1 porque han experimentado un desarrollo que ha aumentado su renta a más del 75% de la media comunitaria y, por tanto, experimentan una salida natural de este Objetivo, se proporcionará una solución adecuada para sostener dicho desarrollo. Esto podría suponer una fase de phasing out (fase transitoria), aunque parece que el Comisario Barnier se decantaría por una fase de phasing in (entrada) en el Objetivo 2[2].

Zonas desfavorecidas: Los Estados miembros están de acuerdo en continuar prestando una atención especial a las zonas con hándicaps naturales (islas, áreas de montaña, regiones ultraperiféricas, áreas urbanas desfavorecidas, regiones remotas, zonas con baja densidad de población). Algunos Estados, como España, quieren que estas ayudas se mantengan dentro del Objetivo 1, con más presupuesto, aunque la propuesta de la Comisión será en el sentido de desplazarlas al Objetivo 2.

Cooperación trasnacional, transregional y transfronteriza: La cooperación bajo la actual iniciativa comunitaria INTERREG se mantendrá, aunque está por determinar bajo qué forma.

Fondo de Cohesión: En una Unión a 25 Estados miembros, con los datos actuales España tendría un PIB equivalente al 91% de la media comunitaria, debido al efecto estadístico, con lo cuál se quedaría fuera del Fondo de Cohesión. Este efecto estadístico no está previsto en las medidas compensatorias que tomará la Comisión (tan sólo está previsto para el Objetivo 1). A pesar de ello, las conclusiones hacen referencia al deseo de algunos Estados miembros de que este problema se tenga en cuenta a la hora de negociar la futura política estructural (principalmente España, ya que Grecia y Portugal no saldrán del Fondo de Cohesión).

Umbral del 0,45% del PIB comunitario: La cifra de referencia que se maneja acerca del umbral mínimo de presupuesto destinado a la política de cohesión es del 0,45% del PIB comunitario. Esta es la cifra que, para la Comisión, es mínima para mantener la credibilidad de la política estructural comunitaria. Sin embargo, las posiciones de los distintos Estados son muy variadas, desde los países que consideran que con 10 Estados más son necesarios más recursos, a los Estados que apoyan el 0,45% y a los Estados que quieren reducir este montante.

Umbral del 4% del PIB nacional: El umbral del 4% del PIB como techo máximo de financiación que puede recibir cada país con cargo a los Fondos Estructurales se mantendrá, para compaginar la necesidad de ayudas con la capacidad de absorción y de gestión de los nuevos Estados miembros.

Otras cuestiones

Futuro Objetivo 2: No se conocen muchos datos todavía acerca de lo que será el futuro Objetivo 2, aunque parece que será un Objetivo de gran envergadura, que englobaría los actuales Objetivos 2 y 3 más los recursos especiales para regiones periféricas, cooperación transfronteriza, etc. y que sería de aplicación en toda la Unión. Cada Estado decidirá a qué regiones lo aplica, aunque no se conoce con qué criterios se haría. Sería un Objetivo a la carta, es decir, por áreas temáticas, coincidentes con los Objetivos de Lisboa (innovación, sociedad del conocimiento, cohesión social, desarrollo sostenible, competitividad).

Calendario: La Presidencia Griega quiere llevar estas conclusiones al próximo Consejo de Asuntos Generales. La próxima Presidencia Italiana prevé también otro Consejo Informal similar para principios de octubre. Por otro lado, el Comisario Barnier (Política Regional) y la Comisaria Schreyer (DG Presupuesto) presentarán la propuesta de la futura política de cohesión y la propuesta financiera, separadamente, a principios de diciembre. Una posibilidad es que se intente llevar ambas propuestas a discusión al Consejo Europeo de diciembre, aunque esto parece muy improbable debido al poco tiempo existente.

Política urbana: El Comisario Barnier apuesta por una política dedicada especialmente a las ciudades, aunque no se ha concretado en qué forma.

Conclusión: se perfila para el futuro la división en un Objetivo 1, para las regiones más desfavorecidas de la Unión, un Objetivo 2 aplicable en toda la UE y de carácter temático, y finalmente un Fondo de Cohesión. Todo esto se concretará en la propuesta de la Comisión prevista para principios de diciembre 2003.


 

[2] Esto supondría menos recursos, ya que el Objetivo 2 tiene un presupeusto mucho menor que el Objetivo 1.