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Ruta de los Puentes Medievales
Parte del término municipal de Garganta de los Montes

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Es una ruta cerrada que parte de Garganta de los Montes, llega a Canencia y, dando un largo rodeo, vuelve a Garganta.

Es una ruta viable para la estación de invierno, ya que no alcanza grandes alturas y se desarrolla predominantemente por caminos en buen estado. El paisaje es maravilloso, siguiendo la mayor parte de las veces vías pecuarias, que de esta forma recuperan su tradicional uso de paso de ganado, en este caso equino.

También podemos clasificarla como una ruta "histórica" pues atraviesa tres puentes medievales a lo largo de su recorrido: el Puente de La Cadena y el Puente Canto, en las cercanías de Canencia, y el Puente de Matafrailes, en el camino hacia Garganta.

Se puede considerar una ruta de medio día largo, con paradas voluntarias en los distintos descansaderos.

Esta ruta se inicia saliendo del pueblo de Garganta de los Montes por el Camino de la Mina, justo al pie de la Urbanización. Cruzamos el Arroyo de la Marichica por un puente y pronto dejamos una vía pecuaria a la izquierda. Nosotros continuamos por el camino que se corresponde con la Vereda del Canil y se prolonga en la Vereda de las Serias.

El camino sube suavemente, dejando atrás el pueblo y el Albergue. Encontramos ejemplares de rebollos en el lado derecho del camino, y bajamos entre vallas de piedras, nota característica de la zona.

Seguimos este camino y encontramos una barrera, que cruzamos. Vemos ahora parcelas privadas de pinos repoblados. El Arroyo Sardaliende corre paalelo por el lado derecho del camino, el cual nos lleva hast la presa, gracia a la cual se abastece el pueblo de agua.

Pronto se termina el camino. Al fondo, a la izquierda, las primeras cotas elevadas cubiertas de pinares nos anuncian el comienzo de unos tramos de baja montaña particularmente atractivos. Hemos llegado al Descansadero de Sesgordo.

En este momento dejamos el camino y nos adentramos en tierra de pastos. A partir de aquí seguimos por una senda que va paralela al arroyo, y lo cruzamos a la altura de una casaq de piedra. Dejamos el pinar a la izquierda y seguimos paralelo a una valla de piedra.

Empezamos a subir suavemente, siguiendo el Cordel de la Sierra. esta zona es la más complicada del trayecto, no por su pendiente, sino por no haber ningún camino trazado y por tanto, tener que ir ladeando sin referencia aparente. Para no perder la ruta, lo que se debe hacer es seguir ladeando y ascender poco a poco, dejando las cercas de piedra a nuestra derecha, con el objetivo de alcanzar la cuerda de los cerros que observamos de frente, sin bajar en ningún caso hacia la vaguada de nuestra derecha, cuyo origen es precisamente el punto final de este tramo. En cualquier caso, se trata de una vía pecuaria señalizada mediante señales de referencia.

A continuación cruzamos el arroyo de Peñahorcada y seguimos ladeando para cruzar un poco más tarde el manatial de Peñahorcada. habrá que seguir ladenado, dejando a la derecha la valla de piedra, hasta llegar al término municipal de Canencia, separado por una valla de alambre, y donde comienza la vaguada que hemos ido dejando a la derecha. Todo este tramo se ha ido desarrollando en zonas de pastos sobre gneis y micacitas con abundantes retamas, espliego y rosa canina.

En la parte derecha de la alambrada, ésta se puede abrir, permitiñendonos acceder al término de Canencia. Este tramo comienza con una bajada pegados a la valla de piedra, hasta llegar a un arroyo que baja por la lader izquierda. A lo largo de la primera mitad de este tramo se observa el predo- minio de los pionarles formando matas dispersas.

Llegamos a unas vallas de piedra medio derruidas, qu ese franquean fácilmente y salimos a un camino en muy buen estado. Éste es el Camino de Bustyarviejo a Canencia.

Seguimos dicho camino, el cual bordea unos pinares. A la izquierda dejamos una ladera en el fondo de la cual corre el Arroyo del Ortigal con matorral de cantueso y tomillo. Más adelante encontramos un camino, el cual dejamos a la izquierda, que baja hasta una pequeña presa que abastece al pueblo de Canencia.

Cruzamos una verja verde y continuamos por este camino, el cual va bordeando por su parte izquierda una zona de pinos laricios. El pueblo de Canencia se ve a lo lejos. A la altura de la Urbanización Arroyo Real parte un camino a nuestra derecha, que la atraviesa.

Entre la zona de huertos de Canencia y la Urbanización, que no se llegó a construir, se situá el Descansadero de Arroyo Real.

Sale un camino del pueblo que pasa por delante del desacansadero y que divide los huertos en dos partes. La mayoría se encuentran abandonados, principalment por la escasa rentabilidad. Los que trabajan lo hacen para su autoconsumo, fundamentalmente de patata o judía. hay que destacar que esta zona tiene agua todoi el año, que está regulada por la presa citada anteriormente.

Toda esta zona de huertos tiene diseminadas especies arbóreas como el pino, castaño, peral. Pero destaca por encima de todas el nogal, hasta el punto de que la gente identifica este árbol, que está regulada por la presa citada anteriormente.

Toda esta zona de huertos tiene diseminadas especies arbóreas como el pino, castaño, peral. Pero destaca por encima de todas el nogal, hasta el punto de que la gente identifica este arbol con el pueblo de Canencia.

Nosotros seguimos hacia adelante, para entrar en el pueblo de Canencia, por su parte sur. En un mommento dado cruzamos el Arroyo del Ortigal por un pequeño puente y atravesamos la M-629 en el km. 16,5 a la altura de la Ermita del Santo Cristo. Canencia queda en todo momento a nuestra derecha.

En las inmediaciones de Canencia tenermos dos puentes: el Puente de la Cadena, medieval, de tipo peatonal y el Puente Canto. Lo normal es que crucemos el primero y llegemos al segundo, en cuyas inmediaciones se encuentra el descansadero y comienzo de la ruta de Los Robles.

Enseguida nos separamos del arroyo de Canencia, que hemos cruzado por el Puente de la Cadena, continuando por un camino que discurre suave en dirección norte. Este es el camino de Lozoya a Canencia, que abandonaremos justo antes de llegar al río Lozoya. A la altura de la segunda señal del camino de Lozoya abandonamos el camino principal y seguimos la valla de piedr por un camino secundario. La vegetación arbórea que encontramos en este tramo es más bien escasa. Un poco más arrbia llegamos a la señal de la Dehesa, siempre sin perder el camino. Girando a la derecha, a poca distancia, volvemos a encontrar el arroyo de Canencia. Lo cruzamos por el Puente de Matafrailes, también medieval, de un solo rco y gran altura. Nos hemos introducido, por poco tiempo, en el término municipal de Gargantilla de Lozoya. Ahora el camino es pedregoso y con vegetación escasa. Dejamos una vaque´ria a la derecha y llegamos a la M-629 , a la altura del km 20,2. Antes hemos tenido que cruzar una verja metálico, lo mismo que haremos al otro lado de la carretera. Llegamos al Camino del Molino.

Con la referencia de la vía del tren, que llevaremos a nuestra izquierda hasta llegar a Garganta, avanzamos por una senda de vegetación escasa y de monte bajo, melojos de talla media. Más adelante la senda se verá limitada a derecha e izquierda por muros de piedr. En este momento podemos decir que estamos en la colada de Lozoyuela, también llamada Camino del Molino de Garganta de los Montes. El pueblo de Garganta lo tenemos engrente y cada vez nos acercamos más a él. Un poco más adelante llegamos a Prado Campillo.

Al llegar a Prado Hoyos debemos cruzar una verja. Ya en las proximidades del pueblo empezamos a encontrarnos con anchas praderas y parcelas de gran tamaño. Las primeras edificaciones empiezan a aparecer de forma aislada a nuestra derecha. un ancho camino baja por la izquierda hasta juntarse con nuestra ruta; se corresponde con la Vereda del Orbiduero.

Siguiendo por este camino alcanzamos la vía del tren, la cual cruzamos. Tras girar a la izquierda continuamos paralelo a la carretera durante unos pocos metros, para posteriormente separarnos de ella bordeano una segunda zona urbanizada. Pronto llegamos a la carretera M-969.

La cruzamos y continuamos por la vía pecuaria, que se encuentra perfectamente señalizada: es la Vereda de Prados Redondos. De frente tenemos el Cerro de El Cuadrón.

El terreno es un poco pedregoso, con afloraciones graníticas. Seguimos por una senda bordeada por dos vallas de piedra, hasta llegar a un abrevadero que desemboca en el Cordel de la Fuente del Piojo. Nosotros continuamos hacia la derecha, hasta llegar nuevamente a Garganta de los Montes. Dejando Garganta a nuestra derecha y pasando por debajo de la Urbanización, llegamos al punto de salida.

Esta última parte del recorrido puede estar muy embarrada debido a las lluvias y coincide en su último tramo con una parte de la Ruta de los Pinares.

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