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NAVALAGAMELLA EN
SU MEDIO NATURAL.
Navalagamella se encuentra situada en la mitad del tercio occidental de la
provincia de Madrid, al oeste de la capital, limitando al nordeste con
Valdemorillo, al sudeste con Quijorna, Villanueva de Perales y Villamantilla, al
sudoeste con Colmenar del Arroyo y al noroeste con Fresnedillas, Robledo de
Chavela y El Escorial. Su término municipal con 76,31Km.2, posee una de las
extensiones más amplias de la Comunidad de Madrid, con forma ahusada, está
situado en la vertiente de la sierra occidental del río Perales, quedando
limitado en sus costados este y oeste por la cuenca hidrográfica de dicho río,
que toma aquí su nombre, al unirse los arroyos de los Conejeros, en el límite
nordeste y el de la Fuente Vieja o arroyo de Los Pilones, que viene de
Valdemorillo y la del arroyo La Yunta, llamado también del Carnero al unírsele
el de Colmenar, procedente del término vecino del mismo nombre, que sirven como
fronteras naturales con los territorios limítrofes. A estos cursos vienen a
juntarse numerosos arroyos y torrentes estacionales que recorren todo el
término, provocando una orografía formada por lomas de escasa altitud
tapizadas en su mayor parte de monte bajo y encinares. El pueblo propiamente
dicho, está situado en el tercio septentrional del término, a una altitud de
753m en un valle que limita con el monte Calvario (785m) al nordeste y con el
arroyo Molinero al sur.
La flora está formada fundamentalmente por bosques de encinares, enebros,
fresnos, monte bajo de carrascas, retama, tomillo, jara y chaparral, con manchas
de álamos negros, olivos e higueras, además de muchos prados y algunos
barbechos, debiendo destacarse un bosque de 120Ha. de pino negral y piñonero,
plantado por la Diputación Provincial en los años cincuenta, así como la zona
de las Tejoneras, donde se unen el río Perales y el arroyo de Valdeyernos, que
está incluida entre los espacios naturales catalogados por la Comunidad de
Madrid.
Por su parte, la fauna se limita a diversas especies de caza menor como
zorros, liebres, perdices y sobre todo conejos, que según Canto Téllez, en
1958 constituían "una verdadera plaga, cobrándose al año más de
doscientas mil piezas".
En cuanto a la orografía del terreno, encontramos macizos cristalinos de
granitos con depósitos de cantos rodados, yesos, margas, arcillas, arenas y
otros materiales sedimentarios que presentan un relieve accidentado con
numerosas colinas separadas por barrancos y torrenteras, aunque no son alturas
destacadas, sino "unos pequeños cerrillos a los que es fácil el
ascenso", como se cita en las Respuestas de Lorenzana de 1782. Las
alturas desciendes desde la cota de los 900m. del vértice nortee a los menos de
500m. del valle del Perales en el extremo meridional.
También conviene destacar el conjunto de Vías Pecuarias presidido por la
Cañada Real Leonesa que atraviesa el territorio de norte a sur rodeando el
casco antiguo y por el cordel del Badén de las Pinillas o del Puente San Juan,
que se prolonga en el de la Cruz Verde, bordeando durante 7km. el límite
noroccidental del término. A estas rutas principales hay que añadir otras
muchas, como las coladas del Arroyo de la Yunta, del Camino de Quijorna, del
Descansadero de Vahondillo, Descansadero de Valmayor, de Encina Lomera, de
Navalaperdiz, de Navarredondilla, de la Pacha de Valdeyermo, de las Vegas, etc.
puntuadas por numerosos abrevaderos y descansaderos que recientemente has sido
clasificadas y delimitadas.
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