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PUENTES A finales del siglo XV Navalagamella había adquirido cierta importancia, debiendo su
crecimiento tanto a su extenso término como a su privilegiada situación en el cruce de
dos importantes caminos, destacando el que conducía de Valencia a Salamanca (coincidiendo
con la M-521), que venía de Quijorna y que había requerido la construcción de un puente
de "cal y canto". Consiste en una bóveda de cañón de medio punto de una sola rosca sobre la que
apoyan unos tímpanos de mampostería rellenos de cascote. Se encuentra situado al sur del término municipal, en la Ctra. M-501 Km.31. Se
construyó a finales del siglo XIX principios del XX, y su estructura salva el río
Perales que sirve de linde entre Villanueva de Perales y Navalagamella. Es una pequeña construcción de hierro, de un sólo vano, constituidas por dos cerchas
en forma de arco y un tablero colgado entre ambas. La estructura portante la componen
barras verticales y dobles diagonales construidas con pletinas, que en el tramo central se
convierten en cruces de San Andrés para conseguir el necesario arriostramiento. Las uniones son roblonadas, contribuyendo de esta forma a dar una imagen muy peculiar
al puente, que, a pesar de su reducido tamaño, constituye un valioso ejemplo de
ingeniería de hierro en la Comunidad de Madrid. En los últimos años ha quedado
prácticamente sin uso al haberse construido en sus inmediaciones un nuevo puente de
hormigón al desviarse la carretera. |