|
El Cardenal
Es el lugar donde naciera el Cardenal Francisco Ximénez de Cisneros, a cuya familia
perteneció muy posiblemente el Arcipreste. En el valle del río Jarama, Torrelaguna fue en la Edad Media una aldea dependiente de
Uceda, y hoy un lugar muy poblado y animado, lleno de buenos restaurantes, con calles y
plazas que guardan, en su casco antiguo, el pleno sabor de los tiempos viejos. Ya en la provincia de Madrid, encajonada entre las primeras ondulaciones de la Sierra,
por Torrelaguna pasó el Arcipreste, y en este villa se conservan además sustanciales
conexiones con la vida de Juan Ruiz. En su iglesia colegiata está enterrado Juan de Mena,
otro de los grandes poetas medievales castellanos. En Torrelaguna el viajero, que ya camina rumbo a la Sierra Central, debe ver su calle
mayor, su gran plaza concejil donde destaca el edificio del Ayuntamiento, de estilo
castellano pleno, con soportales de pilares de piedra berroqueña, y un gran escudo
cisneriano en su fachada. Precisamente en el centro de esta gran plaza se levanta una cruz
que señala el lugar que ocupaba la casa donde nació el Cardenal Cisneros. Junto a este edificio, se alza majestuosa la Colegiata, un templo gótico en sus
inicios con muchos detalles renacentistas. La puerta principal es muy hermosa, con
arquearías apuntadas, detalles flamígeros deslumbrantes, y en el interior esbeltas naves
coronadas de cúpulas nervadas. El gran retablo mayor es de Narciso Tomé. Por la villa
hay conventos varios: unos vivos y otros en ruinas, y sobre todo palacios viejos y casonas
de rica traza, con escudos en las frentes. Por si fuera poco, amigo viajero, en Torrelaguna se puede y se debe comprar pan, porque
lo hacen tan bueno que es famoso en Castilla entera. |