BREVE HISTORIA DE GUADARRAMA

       Un morador que hubiera podido sobrevivir al paso de los tiempos con tantas guerras, victorias e infortunios, escribiría la historia de España desde Guadarrama, refiriendo el origen y calidad de los viajeros que cruzando el puerto iban y venían del norte al sur de nuestra patria. 

Puerta del Sol-Guadarrama        El movimiento demográfico y el estado sanitario de la población estarían en íntima relación con este trasiego constante entre las dos mitades de España. Las lentas etapas de las comitivas y de los ejércitos, establecerían una mayor convivencia con los habitantes de los puntos de parada. 

        El pacífico pueblo que se beneficia del paso del transeúnte, hasta el punto de constituir una de sus formas de vida, recibió de vez en cuando también los zarpazos materiales y morales de este mismo movimiento y fugaz estancia, las conmociones nacionales y las guerras marcaron huellas profundas en sus campos y en sus muros. 

        A manera de guión cinematográfico pasaremos a relatar los acontecimientos mas relevantes de este GUADARRAMA:

        Hasta hace pocos años se conservaban los restos de las columnas militares de los romanos, marcando las calzadas o vías para Segovia (Secubia) por el puerto de la fuenfría siguiendo el río Guadarrama hasta su nacimiento. Estos caminos son los que hoy siguen los ganados trashumantes de Castilla la Vieja para el sur de Madrid y Toledo.

        En el año 932, el ejercito leones, acaudillado por Ramiro II de León, acordó llevar las banderas cristianas a los dominios de los árabes y es la primera vez que suena el nombre de Magerit (Madrid) como frontera fuerte en posición de los moros. Desde entonces la suerte de Guadarrama estaba en relación con la Madrid y al tiempo que esta ciudad fue adquiriendo importancia, la adquirió la clave del paso de la montaña o defensa exterior. 

        Era la sierra de Guadarrama la marca fronteriza de musulmanes y cristianos por la parte de Castilla, y Ramiro II, rompiendo este cerco de defensa, tomo Madrid, aunque luego volviera a retirarse a sus dominios y continuara en posición de los árabes la línea montañosa. 

        De manos de los moros recibió el río su nombre de Guadarrama, así como otro arroyo de su termino municipal, el Guatel o río de nieve (Uad-el-Tely); se discute si parte del estilo arquitectónico de la vieja torre, los aljimeces, fueran hechos durante la denominación musulmana. 

        Comienza a ser Guadarrama clave de los caminos y operaciones militares en aquella reconquista lenta y laboriosa, y en la historia medieval de las relaciones castellanas. Alfonso X El Sabio funda Guadarrama en 1268 durante las competencias entre madrileños y segovianos, siendo estos últimos los primero pobladores; desde entonces hasta nuestros días la corriente migratoria principal procedió de dicha provincia. 

        Para vencer el puerto, los mozos y vaqueros ocupados en el pastoreo conducían los caminantes de los bosques y de los intrincados senderos serranos,y en sus andanzas por tierras de Madrid el Arcipreste de Hita, anticipándose casi en un siglo con sus serranillas al Marques de Santillana, nos dejó unas lindas muestras poéticas alusivas al paisaje guadarrameño.

“Cerca la Tablada
la tierra passada
falléme con Alda
ala madrugada.
Ençima del puerto
uydéme ser muerto
de nieve e de frío
e dese rocio
e de grand elada
a la decida
dy una corrida
falle una serrana
fermosa, lozana
e bien colorada”

        Más tarde en 1398 – 1458, el Marques de Santillana, Conde del Real de Manzanares, también nos hablará de los encuentros y devaneos entre el caballero y la pastora por estos lugares: “Alla a la veguela - A Mata el Espino – en ese camino – que va Lozoyuela… Por esos pinares – nin en Navalagamela – non vin serrana mas bella – Que Menga de Manzanares”

        Este clérigo tan discutido y tan viajero, describe en sus atrevidas serranillas ciertas costumbres de las gentes de esas montañas, entre las que podemos leer las que se refieren a sus hábitos alimenticios: 

“Diome foguera de encina
mucho conejo de Soto
buenas perdices asadas
hogazas mal amasadas
e buena carne de choto.
De buen vino un cuartero
Manteca de vaca mucha
Mucho queso asadero
Leche, nata, una trucha….”

“Pan de centeno
tiznado e moreno
vino mal
e carne salada
queso de cabras”

        Preguntado por la serrana si conocía la manera de vivir de los lugareños, nos pinta sus trabajos y costumbres: 

“ Se bien tornear las vacas
e domar bravo novillos
e masar e facer natas
e facer el odresillo.
Bien se gitar las abarcas
Cabalgar bravo potrillo
yegua en el cerro cabalgo
se el lobo como se mata
cuando en pos del salgo
antes lo alcanzo que el galgo”

Plaza de Toros

        Los vestidos y adornos de la mujer también nos lo describe: 

“ Un prendero de bermejo paño
un bello pandero
y seis anillos de estaño
y garnacho para entraño
Pendientes y hebilla de laton bien relucientes
Toca amarilla bien listada en la frente
Zapata hasta rodilla……”
“Una cinta bermeja bien tinta
Buena camisa hecha a mi guisa
Con su collarada
Buenas sartas
Buena toca listada de cota
Zapatas bien altas de bermeja
De pieza labrada” 

Paseo de la Alameda        Las comunicaciones entre las viejas ciudades Avila, Arévalo, Toledo, Granada, Sevilla, se hacían por Cebreros y por el curso del Alberche; pero cuando Felipe II decide trasladarse de Valladolid a Madrid adquiere Guadarrama mayor vitalidad, hasta el punto que suenan hachas y las piedras de los molinos como nunca lo hicieron, aportando maderas y alimentos al incremento de la población de Madrid y sus contornos. Todos los pueblos hasta las Rozas llevan pilastras y traen granos a moler y empiezan los pleitos por el disfrute del río a causa del poco caudal en el verano. Guadarrama, los Molinos, Cercedilla tienen que turnar la semana para mover sus piedras molineras y regar sus campos.

        Como lugar de etapa, construye Felipe II la llamada casa de la Cadena para albergue de los personajes de la Corte, de la cual no queda hoy mas que el lugar del emplazamiento en el barrio del matadero. Cuando el Rey prudente visita el sitio donde se ha de emplazar el Monasterio de El Escorial, se detiene en esta villa y también se dan cita los monjes, arquitectos, médicos y demás técnicos que van a hacer los preparativos para la construcción del gran monumento de la Cristiandad. Pedro de Hoyo, secretario de su Majestad, dirige la siguiente carta, en 1561, al Padre Vicario del Monasterio de Guisando:

        “… entenderéis como deseamos tomar resolución en lo del sitio traza de monasterio de San Lorenzo, que queremos edificar, y está recibido en vuestra Orden; Os encargamos que en todo caso os lleguéis a la villa de Guadarrama, para el día de San Andrés primero (o sea el cuatro de febrero donde hallareis a otros padres y a Pedro de Hoyo, con algunos oficiales nuestros), para que juntamente con ellos, veáis el sitio donde nos ha parecido que se debe edificar el dicho monasterio”…..

        Felipe II no encontró en verdad sitio mejor para emplazamiento, anfiteatro que mejor circundara su magna obra, que una llanura cerca de Guadarrama y de la aldea de El Escorial, con pobres gentes de aldehuela, rodeada de bosques y pinares…Balsain, Quejigal, Navaluenga. La transformación que se daría en las condiciones de vida de los moradores de la comarca seria extraordinaria. De una vida humildisima, dedicados al pastoreo y a la agricultura difícil entre riscos, ascenderían algunos aprendiendo otros trabajos u oficios, a recibir lecciones de los grandes artificies del Monasterio, ayudando a los marmolistas, pintores, canteros, etc., y llevando durante todo el año jornales a sus modesto hogares.

        El 6 de Febrero de 1574 pasan por aquí los restos de la Reina de Hungría y de la Reina Dª. Juana, madre del emperador Carlos V, acompañados por el Obispo de Salamanca y el Marques de Aguilar. Obispos, magnates, reliquias de santos en marcha procesional, artistas obreros, hasta ricas joyas de orfebrería y carretas con la pizarra de Bernardos para la techumbre del Monasterio, son un continuo desfilar ante los ojos atónitos de los vecinos de Guadarrama.

        En las solemnidades religiosa de El Escorial, o cuando se festejaba algún acontecimiento o etapa importante de la gran obra acudían todos los clérigos y curas de los pueblos comarcanos y mucha gente mas, todos con sus danzas e invenciones, mostrando una alegría y devoción extremadas….”

        El fracasado canal de Guadarrama, desviando el río entre Galapagar y Las Rozas no tenia otro objeto cuando se proyecto para que sirviera para la conducción de materiales de construcción desde la Sierra de Madrid.

        El reinado de Felipe II fue transcendental como se ha visto para la vida del pueblo. Las siguientes comarcas ya continuaron ligados al Monasterio que su antecesor como palacio y panteón.

        En 1601 Felipe II después de cazar en El Escorial durante unos días pasa con sus cortesanos por Guadarrama camino de Valladolid a donde había trasladado la corte.

        Del día siete de Junio de 1671 se declara un incendio violentísimo en el Monasterio de El Escorial. Pueden salvarse la Biblioteca, Iglesia y habitaciones de Felipe II, pero se destruye la techumbre y se funden 30 campañas por el voraz incendio. Logró apagarse el día 22 de dicho mes y la Reina Gobernadora Dª. María de Austria mandó a todas las justicias de seis leguas a la redonda, que acudieran con los hombres útiles que pudieran, llevando cada uno, una espuerta, pala o azadón, para ayudar a sacra los escombros, con obligación de permanecer en El Escorial, manteniéndose a su costa.

        En los días 20 al 24 de Junio de 1706, el ejército al mando del Conde Villaverde avanzó por el puerto de Guadarrama para llegar a Madrid y pedir a la corte obediencia al Rey D. Carlos III de Austria, en las luchas con Felipe V.

        El Marques de Minas deja un cuerpo de ejército, del Rey Felipe V, en el paso de Guadarrama para impedir el avance de los aliados de Carlos III (doce de julio de 1706)

        El pacífico reinado de Fernando VI también tuvo su representación en Guadarrama, pues con el plan de apertura de nuevos canales y caminos se hace la carretera general que pasando por el pueblo uniría las comunicaciones regulares de las dos Castillas y abriría nuevas fuentes al comercio. Entonces llegaron muchos capataces y obreros y se establecen familias con el negocio de la hospedería. De esta fecha proceden los apellidos Gippini y Geromini, que oriundos de Italia sentaron aquí carta de vecindad, bajo la gobernación del Ministro de la Corona, Marques de la Ensenada, se dirige el monolito situado en el Alto de los Leones en recuerdo de aquella obra transcendental. Así se representa el escudo de Guadarrama: sobre una pilastra de toscano descansa un león con los dos mundos bajo sus garras y al pie de la base granito la sigla F.VI

        Se construyen positos para regular las cosechas, con carácter real bajo la administración de los ayuntamiento, y en el pueblo se hacen un bien sólido y capaz, que ha resistido los tiempos y sobre sus muros se levantan hoy la iglesia parroquial. Es entonces cuando el Real Posito de Madrid compra a unos menores de Guadarrama, por intervención de su tío y tutor D. Francisco Lorenzo Agudo, Catedrático de Código mas antiguo de Universidad de Salamanca y natural de Guadarrama, y el Notario D. José Corral vecino de Guadarrama, el molino harinero de La Moraleja en la ribera del río en el precio de catorce mil quinientos reales.

        Continuando Carlos III la obra de su hermano para la prosperidad del país, construye las casa de camineros para albergue de los vigilantes descanso, consuelo y recurso de los viajeros y paradas de posta. Queda todavía y en buen estado el gran edificio que aquí se levantó para dicho cometido, así como también, a imitación de los romanos con sus columnas militares, las pirámides o picutos que a lo largo de la ruta marcan las carreteras.

        Prospera el negocio de hospedería, aparece el oficio de boyero quien con su carreta y ganados conduce y refuerza la dura ascensión al puerto de los viajeros y mercancías. Algo mas de un siglo este medio de transporte pues el motor de explosión acabaría completamente con los encuartes de bueyes.

        Crea el nuevo término municipal, Carlos IV, el de San Lorenzo de El Escorial y sus linderos se nutren de los pueblos vecinos, quedando definitivamente señalada la propiedad de Guadarrama.

        La francesada, todavía la nombran los viejos, también hace sus heridas en este pequeños pueblo, destruyendo a su paso el archivo y robando sus ganados. Mientras Murat se acercaba a Madrid por Somosierra, Dupont lo hacía desde Valladolid hacia Segovia y El Escorial. Llegan el 21 de Marzo de 1808 las tropas de Napoleón a El Escorial y se destacan a Guadarrama un grupo de estas fuerzas para controlar el paso de la montaña.

        En la ofensiva de Napoleón contra las tropas inglesas al mando del General Sir John Moore, parten los franceses de Madrid el 19 de Diciembre del mismo año con sesenta mil hombres pretendiendo franquear la sierra de Guadarrama, con nieves, ventiscas y un frío de 9º bajo cero; consiguen pasar al otro lado del puerto y alojarse en El Espinar , pero Napoleón tuvo que hacer el camino a pie muchas, apoyándose en un General, avanzar mientras que sus soldados caían congelados en la ladera. De este hecho de armas queda en el palacio de Versalles un hermoso cuadro expuesto junto a otros muchos de las hazañas del corso.

        Cuando el General Hill se vuelve a retirar de Madrid en Noviembre de 1812, al recuperar el Rey José otra vez la Corte, pasa por Guadarrama, y en persecución hacia Castilla la Vieja va el Rey francés. Otra vez localizamos al Rey francés en la venta de San Rafael, cerca de la cumbre , cuando después de Arapiles llega Wellington a Segovia y pasa sus ejércitos por Guadarrama. Abandona José Madrid en cuanto le llegan noticias de que ha franqueado la sierra y se dan algunos combates en el llano por los alrededores de Torrelodones.

        Por fin sale el general francés con los restos de derrotado ejército y todos los tesoros robados en su paso por el Escorial y se dirige a Segovia camino del norte y de su patria. También recoge a los últimos soldados y enfermos el Duque de Dalmacia, general Sult y por el mismo camino abandona estos lugares. Los actos de rebeldía en los lugareños se suceden en continua emulación y todavía corren de boca en boca los hechos de Nicolás de Guadarrama en la Villa de El Escorial, donde sufrió prisión por el levantamiento de las tropas bisoñas y las gentes de aquellos lugares; limpiando algunos pozos del pueblo, cuentan que se han sacado restos de soldados con sus armas, que allí fueron arrojados por el pueblo en la retirada desordenada del ejército napoleónico.

        Esta sierra fue testigo de las hazañas diestras y valerosas de los guerrilleros rescatando los ganados que robaba el ejército francés.

        Durante las contiendas civiles de mediados del siglo pasado, las guerrillas del General Espartero pasan varias veces por Guadarrama hostilizando a las tropas madrileñas en operaciones de distracción. El 11 de julio de 1843 llega a Guadarrama el general Apiroz al frente de una división de 500 caballos y seis piezas artilleras.

        Las huestes del empecinado se destacaban hacia sus movimientos por las sierras de Guadarrama en combinación con los guerrilleros que por allí bullían, como Camilo Gómez, de Avila y Juan Abril, de Segovia. Algunos ancianos refieren que estando un día en misa aparecieron a caballo y que el cura se fue con los guerrilleros.

        Por estas fechas queda agrupado Guadarrama al partido judicial de Colmenar Viejo, diócesis de Toledo, con 20 casa incluida la del Ayuntamiento, escuela de instrucción primaria de ambos sexos a la que concurrían 48 alumnos a cargo de un maestro, con 2930 reales. La iglesia parroquial bajo la protección de San Miguel.

        La oficina de correos a cargo del conductor general de la Coruña, recibiendo los envíos los domingos y los viernes. Se producía trigo, centeno, cebada, patatas y huevos; ganados lanar, vacuno y caballar. Caza de liebres, conejos y perdices; corzos gamos, jabalíes y lobo y una pieza menor.

        Dos molinos harineros y de producción de maderas, leñas y piedras que abastecían a la corte. Capital producida 1.295.740 reales.

        Durante la desamortización pasan a los particulares ciertas propiedades reales y se explotan directamente los aprovechamiento de pastos leña y caz de comarca.

        Se inaugura en 1861 el ferrocarril de Villalba Sanchidrian por El Escorial y se establece una comunicación de vehículos de tracción animal desde la estación de Villalba a Guadarrama. Se acercan así los pueblos serranos a la capital y va comenzar el disfrute por los madrileños de la montaña en la época veraniega.

        En 1889 se inaugura también el ferrocarril, tramo Villalba-Segovia que durante su construcción y de la perforación de la montaña dio tanto trabajo a Guadarrama.

        Finalizando el siglo, acuden veraneantes y enfermos buscando el descanso o la curación de sus dolencias en la colonia de Dr. Rubio y el balneario de la Alameda, muy acreditadas por la calidad de sus aguas medicinales. Se construye en 1898 el chalet particular por el Dr. Ortiz, enfermo tuberculoso, y es solicitada la mano de obra de fuera para el crecimiento de la población, dejando muchas gentes el ardo por el andamio o la cantera. Se abandonan los trabajos del campo y puede dar una idea de esta transformación el hecho de que, aunque el cultivo nunca fue intensivo, se pasa de 15 a 20.000 fanegas de finales de siglo ha quedado reducida a 3.000 fanegas en la actualidad. Las tierras se dedican a pastos para reses leche, carne y lidia y se ven disminuir las parejas de bueyes que por uno o dos reforzaban la subida y bajada de los carros por el puerto.

        La aparición del motor de explosión y la elección de esta montaña para la construcción de sanatorios antitiberculosos en 1919, dan nueva vida al pueblo. Por estos cauces y sus propios recursos orienta sus actividades en la primera mitad de siglo.

        Otro hecho histórico trascendental viene a perturbar la paz y el trabajo de estos habitantes. La guerra civil del año 1936, da a Guadarrama los mayores zarpazos de la historia. Las batallas que aquí se libraron durante casi tres años. El pueblo en masa evacua la población dejando allí todos sus enseres y ganados. Tres años de frente estabilizado, clave de la defensa de Castilla la Vieja, que arruinan al pueblo.

        Guadarrama recibe la protección del estado, acordándose en consejo de Ministros su adopción y el pueblo poco a poco renace a la vida con la alegría de sus gentes y la ilusión de sus porvenir.

        Y vuelve el hombre a sostenerse con el trabajo honrado, socorriendo a los enfermos y ayudando al caminante años; le dijo la serrana al Arcipreste de Hita:

“diz huésped almerça
descansa e esfuerza
calientate e papa
e non se te faga
faita la tornada”

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