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PERSONAJES ILUSTRES DEL CALLEJERO MADRILEÑO I.- UBICACIÓN GEOGRÁFICA La calle Serrano nace en la Plaza de la Independencia, en la que se haya situada la famosa "Puerta de Alcalá", que es uno de los iconos del madrileñismo; transcurre paralelamente a la calle de Velázquez, cruzando en su recorrido por las Plazas de República Argentina y República de El Salvador, para finalmente desembocar en la Plaza de la República de Ecuador, situada en la calle Príncipe de Vergara. II.- RESEÑA HISTÓRICA Serrano, al igual que los demás militares contemporáneos, cambiaba de criterio político según lo exigiesen las circunstancias. Sus vacilaciones ideológicas, por las que nunca supo mantener una posición clara, le supusieron el sobrenombre de "Judas de Arjonilla". Así, en un principio fue esparterista (fue ministro de la guerra en un Gabinete López), luego enemigo de Espartero, cooperando con González Brabo y Prim para derrocar al Regente en 1843, o se inclina por los puritanos o se acerca a los progresistas, o apoya a O'Donnell y la Unión Liberal, o, finalmente, se convierte en uno de los principales impulsores del destronamiento de Isabel II, su antigua protectora, promoviendo la Revolución de septiembre de 1868, o se muestra tolerante con la República del 73, o acaba por reconocer a don Alfonso XII. La revolución de 1868 supone en la España del siglo XIX, una ruptura de un esquema político, que tenía su apoyo en la monarquía borbónica, y tuvo que buscar tras la caída de esta una alternativa política que encontró primeramente en la nueva dinastía de Saboya, y que después de quedarse sin apoyos terminará en la única vía posible, la República. La revolución de septiembre tuvo su inicio entre los días 16 y 18, cuando en la ciudad de Cádiz, el almirante Topete se pronuncia al frente de su escuadra; el 19 se hizo público un manifiesto, " ¡Viva España con honra! ", que será firmado por todos los militares afines al pronunciamiento, siendo la base donde se expongan los motivos y los fines del naciente movimiento revolucionario. Entre estos destacarán la recuperación de la soberanía nacional, la creación de un gobierno provisional, y se recogerá la idea de sufragio universal:
El movimiento fue de tal magnitud que el gobierno de González Bravo se vio obligado a dimitir el mismo 19, y la reina encarga a Gutiérrez de la Concha la misión de formar gobierno para combatir el pronunciamiento; el general De la Concha se encuentra sin personas que acepten su ofrecimiento a formar parte del ámbito ministerial, debiendo de ocuparse él mismo de las carteras de guerra y marina, únicas que funcionarán efectivamente en su ministerio, y encargando el resto de carteras a los subsecretarios y directores generales más antiguos. La principal preocupación de De la Concha será el prepararse para un enfrentamiento armado contra los sublevados; dicho encuentro tendrá lugar en Alcolea (Córdoba), donde las tropas leales de Isabel II, dirigidas por Novaliches, se retiran, significando con ello el triunfo del pronunciamiento revolucionario. De la Concha abandona el gobierno el día 30, y ese mismo día la familia real sale de España, desde San Sebastián rumbo hacia el exilio francés. El auténtico jefe de la revolución de septiembre será el general Prim. El golpe del 16 de septiembre estuvo encaminado a provocar una revolución controlada, en la que el pueblo no jugará ningún papel significativo. El primer gobierno se formó el día 8 de octubre de 1868, bajo la presidencia del general Serrano, reservándose el general Prim la cartera de la guerra, y encargando a Sagasta el ministerio de Gobernación. Este gobierno será conocido como el "gobierno provisional". Este gobierno estaba compuesto por unionistas y progresistas, excluyéndose a los demócratas, con lo que se comenzarán a generar tensiones internas; este grupo excluido será el que propiciará en 1870 la llegada de la República. El primer acto destacado de este gobierno será el Manifiesto de 25 de octubre, donde destaca el reconocimiento de los derechos individuales y se hacia una declaración a favor de la monarquía como forma política del Estado frente a la alternativa republicana; esta declaración de principios agrupó en un frente común a todos los sectores monárquicos, tanto unionistas, como progresistas, y demócratas. El 6 de diciembre de 1868 se publica un Decreto por el que se convocarán elecciones a Cortes, y por primera vez se utilizará el concepto de sufragio universal para todos los varones mayores de veinticinco años; con este Decreto se hacia efectiva una de las máximas expuestas por el manifiesto de 19 de septiembre. Las Cortes se reúnen al año siguiente, dando lugar a la Constitución de 1869, que fue aprobada el 1 de junio, y se promulgó el día 6 del mismo mes. Esta Constitución refleja el carácter ideológico de la revolución de 1868, imponiendo sus criterios en cuanto a las dos bases fundamentales: libertad religiosa y régimen monárquico. Las Cortes, el 15 de junio, nombran a Serrano regente del reino; este último encarga a Prim la formación de un nuevo gobierno el 18 de junio. Prim se mantuvo en este cargo hasta su muerte el 30 de diciembre de 1870. III.- BIOGRAFÍA
NACIMIENTO: 17/12/1810 ISLA DE LEÓN (CÁDIZ) DEFUNCIÓN : 26/11/1885 MADRID MILITAR Y POLÍTICO. DUQUE DE LA TORRE Y CONDE DE SAN ANTONIO
Hijo de un militar, Francisco Serrano, perseguido por Fernando VII, y con parientes en la nobleza. Fue educado en el Colegio de Vergara, y a los doce años, en 1822, ingresó como cadete en el regimiento de caballería de Sagunto, llegando al grado de alférez en el año 1823. En 1829 es trasladado al regimiento de caballería del príncipe, pero no encontrándose a gusto en dicho destino, solicitó el traslado al cuerpo de carabineros de costas y fronteras. De nuevo en caballería, en el año 1833, formó parte de la escolta que acompañó al príncipe Carlos a Portugal, donde este último se exilió. Ascendió rápidamente, obteniendo casi todos sus ascensos por méritos de guerra, ya que se distinguió en la guerra contra los carlistas, como ayudante del general Espoz y Mina durante el año 1825 y del general en jefe de Cataluña desde el año 1836. En el momento de producirse la firma del Abrazo de Vergara entre Espartero y Maroto (31 de agosto de 1839) era coronel. La expedición de Tortosa en 1839, en la que se enfrentó a Cabrera, le valió el grado de brigadier; ese mismo año entró en política ya que fue diputado en el Congreso por Málaga. Apoyó a Espartero, dándole su voto para la Regencia, y el duque de la Victoria en compensación le nombró mariscal de campo en diciembre de 1840, otorgándole el cargo de segundo cabo de la Capitanía General de Valencia. La rebelión "moderada" de 2 a 7 de octubre de 1841 contra la Regencia de Espartero coincide con la residencia de Serrano en Málaga debido a encontrase afectado de una enfermedad; se traslada a Madrid al estallar la revuelta, poniéndose bajo las órdenes de su fiel amigo Espartero; este último le confió la primera división del ejército del Norte. El 10 de mayo de 1843, el Gabinete López, donde Serrano ocupaba la cartera de Guerra, se enfrentó al Regente; dándose el hecho de que Serrano no apoya a su antiguo amigo Espartero, debido a sus enormes ambiciones políticas. Serrano, junto con González Bravo, se traslada a Barcelona al mismo tiempo que desembarcaba Narváez en Valencia; en Barcelona se puso al frente de los sublevados, constituyendo el llamado "ministerio universal", ocupando de nuevo la cartera de Guerra en el segundo Gabinete de Joaquín María López de 23 de julio de 1843; una vez que Espartero abandonó España, Serrano mantuvo su cartera durante el Gabinete Olózaga. Enfrentamientos con Olózaga le llevaron a apartarse temporalmente de la actividad política. En 1845 fue nombrado senador, y durante todo el año 1846 su vida discurrió en Andalucía. En 1847 el gobierno del marqués de Casa-Irujo, duque de Sotomayor, pretendió alejarlo de Madrid debido a discrepancias políticas mutuas, negándose Serrano por tener prerrogativas de Senador. El Senado autorizó al gobierno su procesamiento por desobediencia, ante lo cual tuvo que refugiarse en la embajada inglesa. La presión de Serrano consiguió que la reina exonerase a Sotomayor, que fue sustituido por el Gabinete Pacheco. Hay que resaltar que Serrano destacó por sus cuidadas maneras, su distinción en el trato, su costumbre de moverse entre la aristocracia y, además tuvo libre acceso a palacio ya que fue favorito de la reina Isabel II entre 1846-1847. Narváez al llegar al poder el 4 de octubre de 1847, le nombrará Capitán General de Granada. Cesó en esta Capitanía General a fines de 1848, retirándose a su finca de Arjona y apartándose momentáneamente de la política por su propia iniciativa. Aprovechó esta época para viajar al extranjero, sobre todo, a Rusia, para así poder estudiar su organización militar. Se sumó al movimiento revolucionario de 1854 y suscribió el Manifiesto de Manzanares, de 6 de julio, redactado por Cánovas del Castillo. Ocupó en las Cortes la representación de la provincia de Jaén hasta su disolución. El 13 de julio de 1856 O'Donnell desplaza del poder a Espartero, premiando los servicios de Serrano nombrándole Capitán General del ejército. En el ámbito político colaboró en el nacimiento de la "Unión Liberal". En 1859 fue nombrado capitán general de Cuba, organizando la expedición a México junto con Gasset y Rubalcaba. Sin embargo, el Gobierno decidió enviar al general Prim como jefe supremo de las tropas, lo que disgustó profundamente a Serrano, que, por su labor acertada en Cuba, recibió el título de duque de la Torre; aunque con anterioridad, desde 1858 llevaba el título de conde de San Antonio, heredado de su esposa. En 1863 fue ministro de Estado en el Gobierno O'Donnell. En 1866, durante la revuelta de los sargentos de San Gil, de 22 de junio, dio muestras de su valor y energía, por lo que fue recompensado con el Toisón de Oro. A fines de 1867 firmó, como Presidente del Senado, una exposición a la reina, protestando porque los moderados no reconocieron las cortes, ocasionándole la prisión y el destierro, en unión de Ríos Rosas, Presidente del Congreso. O'Donnell, fallecido el 5 de noviembre de 1867, fue sucedido por Serrano en la jefatura de la "Unión Liberal", emprendiendo negociaciones con Prim para destronar a Isabel II. Serrano, al contrario que O'Donnell, era un conspirador antidinástico. Así que, preparándose "la septembrina" se fue aproximando a los progresistas y demócratas. González Bravo, conocedor de estos manejos, desterró a muchos generales; Serrano fue detenido y desterrado a Canarias el 7 de julio de 1868. El 19 de septiembre de 1868 Serrano junto a Topete y Prim, a bordo del Buenaventura, en Cádiz, lanzó el manifiesto España con honra, escrito por López de Ayala. Madrid, tras su victoria, el 27 de septiembre, sobre Novaliches en Alcolea, le recibió como un héroe. El 8 de octubre de 1868 constituyó el Gobierno provisional de la revolución bajo su presidencia. El 25 de febrero de 1869 se reúnen las Cortes siendo elegido Presidente del poder ejecutivo. El 15 de julio se le nombra Regente del Reino, con tratamiento de Alteza, mientras se busca un monarca para la corona vacante, que él quería para Montpensier. Las Cortes aprueban la candidatura de Amadeo de Saboya, defendida por Prim, llegando este a Madrid el 2 de enero de 1871 (después del asesinato de Prim). El rey encarga a Serrano la constitución del Gabinete, que no duró mucho. Después del paréntesis de los gobiernos de Ruiz Zorrilla, Malcampo y Sagasta, el 26 de mayo de 1872 vuelve a la presidencia del Consejo de Ministros. Serrano suscribió el convenio de Amorebieta con los carlistas, que fue mal recibido por el Parlamento; al suscitarse la cuestión en las Cortes, Serrano pidió a Amadeo que suspendiese las garantías constitucionales, a lo que se negó el rey, por lo que hubo de dimitir Serrano el 12 de junio. Proclamada la República, Serrano intentó en marzo de 1873 sublevar, junto con Martos, a la Milicia Nacional, pero fracasó y se vio obligado a irse de España, estableciéndose en Biarritz. Regresó a Madrid poco antes del golpe de estado de Pavía; fue elegido Presidente del poder ejecutivo, con apariencia de República, aunque era una etapa de tránsito para preparar la Restauración. Serrano confió la jefatura del gobierno a Zabala, partiendo hacia al Norte para ponerse al frente del ejército liberal contra los carlistas. El 10 de diciembre se acuerda el sitio de Pamplona, pero el pronunciamiento de Sagunto por Martínez Campos y la consiguiente restauración de Alfonso XII ponen fuera de juego de la vida política al general Serrano, acabando por reconocer al hijo de Isabel II. Aunque ostenta la jefatura del partido liberal, el rey llama a Sagasta, porque éste era el jefe efectivo de los liberales, para que forme Gobierno. Molesto con esta medida, Serrano constituye el grupo de la "izquierda dinástica". Con la restauración, su importancia política había desaparecido. Murió el 26 de noviembre de 1885, al día siguiente de haber muerto Alfonso XII. Bibliografía
FUENTE: RUIZ CORTÉS, F., y SÁNCHEZ COBOS, F., Diccionario Biográfico de Personajes Históricos del Siglo XIX Español, Rubiños-1860 S.A., Madrid, 1998.
Elaborado por FRANCISCO RUIZ CORTÉS
Dirección General de Cooperación con la Administración Local Última actualización: septiembre 2007
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